

Los cálculos renales están formados por sales y minerales en la orina que se unen y forman "piedras" pequeñas. Pueden ser tan pequeños como granos de arena o tan grandes como pelotas de golf. Pueden permanecer en los riñones o desplazarse fuera del cuerpo a través del tracto urinario. El tracto urinario es el sistema que hace la orina y la lleva hacia fuera del cuerpo. Está formado por los riñones, por los conductos que conectan los riñones a la vejiga (los uréteres), por la vejiga y por el conducto que va desde la vejiga hasta afuera del cuerpo (la uretra).
Cuando una piedra se desplaza a través de un uréter, podría no causar dolor. O podría causar gran dolor y otros síntomas.
Vea imágenes de un cálculo renal y un cálculo desplazándose a través de un uréter.
Los cálculos renales se forman cuando se produce un cambio en el equilibrio normal del agua, las sales, los minerales y otras cosas que se encuentran en la orina. La causa más común de los cálculos renales es no beber suficiente agua. Trate de beber suficiente agua para mantener su orina clara (alrededor de 8 a 10 vasos de agua al día). Algunas personas tienen más probabilidades de tener cálculos renales debido a una afección médica o antecedentes familiares.
Los cálculos renales también podrían ser una enfermedad hereditaria. Si otras personas en su familia han tenido cálculos renales, usted podría tenerlos también.
Los cálculos renales a menudo no causan dolor mientras se encuentran en los riñones, pero pueden causar dolor intenso repentino a medida que se desplazan de los riñones a la vejiga.
Llame a un médico inmediatamente si piensa que tiene cálculos renales. Esté alerta a un dolor intenso en el costado, el vientre o la ingle, o a orina que se vea de color rosáceo o rojizo. Es posible que también tenga malestar estomacal (náuseas) y podría vomitar.
Es posible que descubra por primera vez que tiene cálculos renales cuando vea a su médico o vaya a una sala de emergencia con dolor en el vientre o el costado. Su médico le hará preguntas acerca de su dolor y su estilo de vida. Le examinará y es posible que le haga pruebas de diagnóstico por imágenes como rayos X (radiografías) para observar los riñones y el tracto urinario.
Es posible que necesite más pruebas si tiene más de un cálculo o antecedentes familiares de cálculos. Para averiguar la causa de sus cálculos renales, su médico podría ordenar una prueba de sangre y pedirle que junte la orina durante 24 horas. Esto puede ayudar a su médico a averiguar si es probable que tenga más cálculos en el futuro.
Los cálculos renales podrían no causar ningún dolor. Si éste es el caso, podría descubrir que los tiene cuando su médico los encuentre durante una prueba para otra enfermedad.
Para la mayoría de los cálculos, su médico le aconsejará cuidarse en el hogar. Es posible que necesite tomar analgésicos (medicamentos para el dolor). Necesitará beber suficiente agua y otros líquidos para no deshidratarse. Es posible que su médico le dé un medicamento para ayudarle a expulsar el cálculo.
Si un cálculo es demasiado grande para pasar por sí solo, o si se queda atascado en el tracto urinario, es posible que necesite más tratamiento. Alrededor de 1 ó 2 de cada 10 cálculos renales necesitan más que el tratamiento en el hogar.1
El tratamiento médico más común es la litotricia extracorpórea por ondas de choque (ESWL, por sus siglas en inglés). La ESWL utiliza ondas de choque para romper un cálculo renal en pedazos pequeños. Los pedacitos pueden ser expulsados del cuerpo en la orina. Otras veces, el médico tendrá que quitar el cálculo o colocar un pequeño tubo flexible de plástico (llamado "stent") en el uréter para mantenerlo abierto mientras pasan los cálculos.
Después de que ha tenido cálculos renales, usted es más propenso a tenerlos de nuevo. Puede ayudar a prevenirlos bebiendo suficiente agua para mantener su orina clara, alrededor de 8 a 10 vasos de agua al día. Es posible que tenga que comer menos de ciertos alimentos. También es posible que su médico le dé medicamentos que le ayuden a prevenir la formación de cálculos.
Citas bibliográficas
Otras obras consultadas
- Stoller ML (2008). Urinary stone disease. In EA Tanagho, JW McAninch, eds., Smith's General Urology, 17th ed., pp. 246–277. New York: McGraw-Hill.
- Ziyadeh FN, Goldfarb S (2005). Nephrolithiasis. In DC Dale, DD Federman, eds., ACP Medicine, section 10, chap. 12. New York: WebMD.
| Por | El personal de Healthwise |
| Revisor médico primario | Adam Husney, MD - Family Medicine |
| Revisor médico especializado | Andrea G. Giomi, MD - Internal Medicine, Nephrology |
| Revisor médico especializado | Philip Belitsky, MD, FRCSC - Urology |
| Última revisión | 4 mayo, 2009 |
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